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Un instituto para heridas que no sanan

PGH-Wound-and-Hyperbaric-LogoCasi cinco millones de estadounidenses sufren heridas crónicas, a menudo como resultado de diabetes, inmovilizaciones o problemas circulatorios. Si tienes una herida que no sana, puede convertirse rápidamente en algo significativamente grave. En el Instituto de Medicina Hiperbárica y de Heridas del Palmetto General Hospital, puedes curarte y continuar con tu vida gracias a algunos de los tratamientos más recientes que aceleran tu proceso de sanación. Junto con el desbridamiento, el manejo de infecciones y otras terapias, puedes encontrar el tratamiento de oxígeno hiperbárico, en el cual se utiliza oxígeno puro en una cámara presurizada para acelerar la cicatrización de muchas heridas.

¿Eres un candidato?

Las heridas que no sanan pueden presentarse de muchas maneras y pueden ser causadas por distintos problemas subyacentes. En el Palmetto General Hospital, le ofrecemos esperanza a pacientes con heridas que no curan de muchos tipos.

Entre las afecciones que tratamos se encuentran:

  • Úlceras diabéticas
  • Úlceras venosas
  • Úlceras por presión
  • Úlceras por enfermedades vasculares periféricas
  • Heridas causadas por traumatismos
  • Heridas quirúrgicas
  • Quemaduras
  • Quemaduras por radiación

Tratamiento para el cuidado de heridas

Cuidar una herida es como pintar una pared. Ambas acciones requieren seguir ciertos pasos y asegurarse de tener los elementos necesarios para hacer el trabajo correctamente. En la pintura, es posible que necesites un paño, un pincel o rodillo, una bandeja de pintura y una lata de pintura.

Los artículos necesarios para el cuidado de una herida incluyen paños o vendas limpias, agua, jabón, pinzas, alcohol y crema antibiótica o ungüento. En la pintura, es necesario poner el paño, mezclar la pintura y untarla en la bandeja de pintura antes de pintar.

El cuidado de una herida también implica varios pasos. El cuidado de la herida comienza con la interrupción de la hemorragia, que generalmente ocurre al cabo de unos minutos. El sangrado ayuda a limpiar las heridas, pero si no se detiene en poco tiempo, debes aplicar una presión suave durante 20 o 30 minutos. Si el flujo sanguíneo continúa, busca ayuda médica.

Enjuaga la herida con agua limpia y lava el área alrededor de la herida con jabón, si fuese necesario. Retira de la herida cualquier residuo, como astillas, usando pinzas esterilizadas con alcohol. No es necesario utilizar peróxido de hidrógeno o yodo, que en realidad pueden dañar el tejido sensible e impedir la cicatrización.

Después de limpiar la herida, aplica una fina capa de ungüento antibiótico o crema para mantener la superficie humectada. La mayoría de las heridas menores sanarán sin antibióticos, pero estos pueden ayudar a acelerar el proceso de curación y reducir las cicatrices.

Cubre la herida con un vendaje para mantenerla limpia y evitar que las bacterias entren en el área afectada. Cambia el apósito frecuentemente o en cuanto se ensucie o moje. Después de que la herida haya comenzado a cicatrizar, retira el vendaje para acelerar la cicatrización.

Un par de consejos para ayudar a que un trabajo de pintura tenga un aspecto más profesional incluyen el uso de cinta de pintor para lograr un borde recto o la aplicación de más de una capa de pintura para una mejor cobertura. Algunos consejos para ayudar a sanar las heridas incluyen:

  • No tocar la costra. Es la forma natural de proteger una herida y se caerá cuando llegue el momento adecuado.
  • Ver a un médico si la herida es profunda, dentada o los bordes no permanecen juntos después de aplicar tiras adhesivas especiales o vendaje tipo mariposa.
  • Buscar atención médica si la herida muestra signos de infección, como enrojecimiento, calor, inflamación o supuración.
  • Recibir una vacuna de refuerzo contra el tétanos si la herida es profunda o sucia, o si han pasado más de cinco años desde la última inyección.

Las personas con diabetes deben tomar precauciones especiales para el cuidado de las heridas porque este padecimiento puede reducir la capacidad del organismo para sanar y, por tanto, aumentar el riesgo de infección. Los diabéticos necesitan controlar estrictamente el nivel de la glucosa en sangre y comprobar si hay cortes o rasguños, especialmente en los pies.

Si las heridas no cicatrizan adecuadamente, se puede recomendar la oxigenoterapia hiperbárica. Este tratamiento implica darles a los pacientes altas concentraciones de oxígeno bajo presión para aumentar el nivel de oxígeno en sangre y tejidos con el propósito de facilitar la cicatrización.

Los pacientes pueden ser remitidos por sus médicos o pueden comunicarse directamente con el centro.

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