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Terapia ocupacional

Luego de la cirugía de reemplazo articular de caderas, rodillas, hombros, dedos o tobillos, la fisioterapia / terapia ocupacional juega un papel fundamental en la reincorporación de los pacientes a sus actividades cotidianas. Lograr recuperarse de manera completa lleva mucho tiempo y requiere un esfuerzo significativo por parte del paciente, pero a menudo se logra con ayuda de un fisioterapeuta.

La terapia posterior a la cirugía de reemplazo articular generalmente comienza con una evaluación exhaustiva de tu condición y el desarrollo de un plan de tratamiento. Durante una evaluación rápida, el fisioterapeuta revisará tu frecuencia cardíaca, tu presión arterial, tu respiración, la integridad de tu piel, el rango de movimiento y la fuerza funcional de otras áreas del cuerpo. Se puede realizar una evaluación de tu capacidad general de movimiento y se te puede pedir que completes un cuestionario para describir las dificultades que podrías experimentar en actividades diarias, como vestirte. Por último, el terapeuta te recomendará un número de sesiones y el tiempo durante el cual tendrás que concurrir a fisioterapia.

Tu fisioterapeuta te recomendará algunos ejercicios como parte de tu programa de rehabilitación. El ejercicio puede ayudar a mejorar la flexibilidad, disminuir la hinchazón, aumentar la fuerza, mejorar la resistencia, el equilibrio y la coordinación, y disminuir las dificultades para realizar actividades diarias. Para definir el tipo e intensidad de los ejercicios que realizarás se tendrá en cuenta la cirugía que se te realizó, el tipo de reemplazo articular y el estado de la articulación antes de la cirugía.

Si tuviste un reemplazo de hombro, por ejemplo, tu programa de terapia ocupacional comenzará con ejercicios de fortalecimiento isométricos. Esto se centrará en los músculos que utilizas para levantar y empujar el brazo hacia adelante y hacia atrás, y en los que utilizas para alzar el brazo y girar el hombro. A medida que avance tu terapia, se introducirán bandas elásticas para fortalecer aún más los músculos del hombro. Aproximadamente 12 semanas después de la cirugía, se pueden comenzar a usar pesos livianos, comenzando con pesos de una libra e incrementando gradualmente hasta pesos de cinco libras. También puede que se incluyan ejercicios acuáticos en tu programa de fisioterapia.

En la medida en que avances en la terapia, es importante no exagerar al realizar los ejercicios. Si notas alguna inflamación, puede que te estés esforzándote demasiado o lo estés haciendo demasiado rápido. Es normal que sientas ligeras molestias musculares durante el tratamiento, pero si experimentas dolor, puede que estés irritando o tensando demasiado la articulación. Consulta con tu terapeuta si experimentas algún problema con tus ejercicios.

La fisioterapia puede ser incómoda al principio, pero los ejercicios te ayudarán a recuperarte más rápido y a reducir el dolor después de la cirugía. Si tuviste un reemplazo total de cadera, se te pedirá que comiences a caminar para aumentar la circulación en las piernas y los pies, y para prevenir coágulos de sangre. Recuperarte de manera completa puede tomarte algunos meses. Durante ese tiempo, tu fisioterapeuta trabajará contigo para aumentar la resistencia y hacer que tus músculos trabajen eficazmente durante períodos de tiempo más largos. También se te puede pedir que comiences a hacer ejercicios de soporte de peso y posturales, así como ejercicios de equilibrio y coordinación.

Tu fisioterapeuta te recomendará ejercicios más avanzados a medida que tu condición mejore. Durante las visitas de seguimiento, tu terapeuta puede asegurarse de que estás realizando los ejercicios de forma rutinaria y segura. Finalmente se te permitirá realizar todo tipo de actividades, pero deberás mantenerte en contacto con tu terapeuta para que se asegure de que has logrado tu rango óptimo de movimiento y una recuperación completa.

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